La historia del BOHEM Sacré-Cœur: las nuevas vidas de un rincón de Montmartre

En el número 53 bis de la rue Lamarck, en Montmartre, el hotel BOHEM Sacré-Cœur forma parte de una historia que precede a su propio nombre. Antes de convertirse en un hotel de 4 estrellas, esta dirección ya acogía a viajeros y formaba parte de la vida del barrio. Su historia también se percibe en la planta baja, donde dos antiguas tiendas han recuperado su lugar en la casa.
Hoy en día, BOHEM prolonga esta vocación de hospitalidad con una idea sencilla: ofrecer un lugar que se recuerde tanto por su carácter como por los momentos que se viven en él.
Un antiguo hotel obrero a principios del siglo XX
La historia de la casa comienza a principios del siglo XX, cuando el edificio albergaba un hotel para trabajadores. Más tarde vivió otra etapa como refugio mundano durante los años de guerra. Estas etapas forman parte del relato histórico del lugar, que hoy el hotel se encarga de transmitir.
Este pasado aporta una profundidad especial a la estancia. Detrás de la puerta de un hotel hay a veces mucho más que una habitación: usos que cambian, generaciones que se suceden y una forma de habitar París que se transforma.
En BOHEM, esta memoria invita a mirar el edificio de otra manera. El lugar es parte del viaje.
Una floristería, una joyería y unas puertas cerradas durante mucho tiempo
El antiguo hotel tenía una entrada por la rue Caulaincourt. En el lado de la rue Lamarck, la planta baja albergaba una floristería y una joyería, cuyas fachadas permanecieron cerradas durante más de quince años. La transformación en BOHEM ha permitido recuperar estos espacios y devolverles la vida.
Estas dos tiendas cuentan una historia a escala del barrio. Evocan las compras cotidianas, las ocasiones que se celebran y los comercios que uno reconoce al volver a casa. Su presencia en el pasado del edificio recuerda que la hospitalidad también puede nacer de esa familiaridad con una calle.
BOHEM, un nombre en homenaje al espíritu de Montmartre
El nombre BOHEM es una contracción de «bohemio». Evoca la identidad artística de Montmartre, su libertad y su gusto por los caminos menos transitados.
Para el viajero, este espíritu puede adoptar una forma muy sencilla: dejar espacio a lo inesperado. Detenerse ante un escaparate, prolongar una conversación, elegir una calle por su luz en lugar de por su destino.
Es esta apertura al descubrimiento la que el nombre de la casa invita a recuperar.
Una nueva página que vivir durante su estancia
Elegir BOHEM es dotar a su escapada parisina de un punto de encuentro singular. Uno llega con un programa, pero se marcha también con recuerdos que no había previsto.
Un lugar cargado de historia cobra todo su sentido cuando sigue acogiendo nuevas historias. Quizás las suyas comiencen con una primera noche en la Butte.
Descubra las habitaciones y suites del BOHEM Sacré-Cœur y elija el marco de su próxima estancia en Montmartre.



